Coleccionar en solitario mola, pero hacerlo con alguien es otra historia. Cuando tu pareja, tu hermana o tu mejor amigo también se engancha a los Cup Rabbits, el hobby se multiplica: dobláis la emoción de cada apertura, repartís gastos y, de paso, tenéis a quien enseñarle la figura que acabáis de sacar a las once de la noche. El problema es que, sin un plan, acabáis los dos comprando lo mismo y peleándoos por la misma estantería.
Así que vamos a ello: cómo montar una colección a dúo que sea divertida, ordenada y justa para los dos.
Decidid qué clase de dúo sois
No todas las parejas coleccionistas funcionan igual. Antes de comprar nada, poned sobre la mesa qué tipo de equipo queréis ser:
- Una colección común. Compartís todo: un bote para el dinero, una vitrina, una lista. Las figuras son “nuestras”. Es lo más sencillo si vivís juntos.
- Dos colecciones separadas que se ayudan. Cada uno tiene lo suyo, pero os pasáis las repetidas y compráis a medias cuando sale algo nuevo. Ideal si no compartís casa.
- El reparto por series. Tú te encargas de una serie y la otra persona de otra. Suena raro, pero evita duplicados absurdos y hace que cada uno se vuelva “experto” de su línea.
No hay opción mala. Solo hace falta que los dos sepáis cuál habéis elegido.
Repartíos las series (y las personalidades)
Hay cuatro líneas, y cada una tiene un carácter muy distinto. Esto juega a vuestro favor, porque es rarísimo que a los dos os tiren exactamente las mismas:
- Fruit Milk: dulce y frutal, colores de merienda. La favorita de quien va de buen rollo.
- Face Yourself: nocturna y enigmática, con ese punto misterioso.
- Inner Desire: inspirada en el tarot, para la persona del grupo a la que le va lo simbólico. Ojo, que esta esconde dos secretas en vez de una.
- Fantastic Fruit: etérea y soñadora, con su famosa secreta Coco escondida en 1 de cada 144 cajas.
Una forma típica de empezar a dúo: cada uno “adopta” la serie que más le va y, entre los dos, cubrís el doble de terreno. Si en algún momento queréis verlas todas de golpe, están juntas en la página de colecciones.
El intercambio interno: vuestra mejor arma
Aquí está la gran ventaja de ser dos. Como cada caja trae una figura sorpresa al azar, las repetidas son inevitables. Pero lo que a ti te sobra, a la otra persona a lo mejor le falta.
Montad una rutina sencilla: cada vez que abrís caja, lo primero es comprobar si la figura completa una serie o si ya la tenéis. Si está repetida, va directa a un “banco de cambios” común: una cajita, una bolsa, lo que sea, donde guardáis las dobles hasta que cuadre un intercambio. Guardad también la carta de identidad de cada una; es parte del coleccionable y ayuda a llevar la cuenta de qué tenéis y qué no.
Un consejo de convivencia: dejad claro desde el principio qué pasa con una secreta repetida. ¿Es de quien abrió la caja? ¿Se cambia por dos normales? Hablarlo antes evita dramas después.
Comprad con cabeza (y aprovechad el envío)
Comprar a medias tiene truco. El envío es gratis a partir de 49,99 €, así que juntar vuestros pedidos en uno solo casi siempre sale más a cuenta que pedir cada uno por su lado y pagar dos veces los 3,99 € de península. Con tres cajas a 16,99 € ya rozáis ese umbral.
También os recomiendo pactar un ritmo. Coleccionar a dúo es emocionante y es fácil venirse arriba y vaciar la cartera el primer mes. Poned un tope mensual compartido y respetadlo. El hobby dura más cuando no corre prisa.
Y llevad una lista común. Un simple documento en el móvil con las figuras que tenéis, las que os faltan y las repetidas del banco de cambios os ahorra comprar lo mismo dos veces.
Una vitrina para dos
Cuando la colección crece, toca exponerla. Si compartís espacio, decidid pronto si queréis una vitrina mezclada (todo junto, por colores o por series) o dividida por zonas, cada uno con su rincón. Las dos funcionan; lo importante es que ninguno sienta que el otro le ha “invadido” la balda.
Un detalle bonito de coleccionar en pareja: las escenas. Montar un diorama a cuatro manos, combinar las orejas de pelo de distintas series o hacer una foto de familia con todas las figuras juntas es de lo más divertido que vais a hacer con vuestros Cup Rabbits. Y da para contenido monísimo en redes, por cierto.
Coleccionar juntos no va solo de tener más figuras. Va de compartir la tontería de emocionarse con un conejito de 6,5 cm, de picaros a ver quién saca antes la secreta y de tener un plan a dúo que es solo vuestro.
Si os habéis venido arriba, echad un vistazo a todas las series y elegid con cuál empezáis cada uno.
Preguntas rápidas
¿Cuál es la mejor forma de empezar a coleccionar en pareja? Repartíos las series según lo que os guste a cada uno y montad un “banco de cambios” común para las repetidas. Así cubrís más colección y casi no desperdiciáis cajas.
¿Nos sale más barato comprar juntos? Sí. Juntando el pedido llegáis antes a los 49,99 € de envío gratis en vez de pagar 3,99 € cada uno por separado.
¿De quién es una figura secreta repetida? Eso lo decidís vosotros, pero mejor pactarlo antes de abrir nada. Lo habitual es que sea de quien abrió la caja o que se cambie por varias figuras normales.
¿Cuánto cuesta cada caja? 16,99 € la caja, con una figura sorpresa al azar y su carta de identidad coleccionable dentro.
¿Los Cup Rabbits valen para regalar entre vosotros? Mucho. Son recomendados para mayores de 15 años, caben en cualquier sitio y la sorpresa de no saber qué toca los convierte en un detalle perfecto. Tienes más dudas resueltas en nuestras preguntas frecuentes.